Una piscina de forma libre se adapta al terreno y al jardín en lugar de imponer líneas rectas. En este proyecto en Quito, el cliente buscaba una piscina que se sintiera parte del paisaje durante el día y que se convirtiera en el centro de atención por la noche. Así nació esta piscina de curvas suaves con iluminación LED subacuática.
El reto
El espacio disponible tenía desniveles y áreas verdes que el propietario quería conservar. Una piscina rectangular habría obligado a mover más tierra y a sacrificar parte del jardín, así que propusimos un diseño orgánico que siguiera el contorno natural del terreno.
Lo que hicimos
- Diseño a medida: planos y render previo para que el cliente aprobara la forma, la profundidad y la ubicación de cada elemento.
- Estructura y acabados: construcción en hormigón armado, impermeabilización y revestimiento en tono claro que realza el color turquesa del agua.
- Iluminación LED RGB: focos subacuáticos que permiten cambiar de color y crear distintos ambientes para reuniones o noches tranquilas.
- Sistema de filtración: bomba y filtro dimensionados para el volumen de la piscina, con un cuarto de máquinas ordenado y de fácil acceso.
El resultado
Una piscina que se integra al jardín y que de noche se transforma por completo gracias a los reflejos de la luz en el agua. Además de su valor estético, la iluminación aporta seguridad, porque el contorno y las gradas quedan bien visibles después del atardecer.
¿Por qué elegir una piscina de forma libre?
- Se adapta a terrenos irregulares y aprovecha mejor el espacio.
- Luce más natural junto a jardines, piedras y vegetación.
- Permite incorporar playas húmedas, asientos o gradas en zonas curvas.
¿Quieres una piscina así en tu casa? En CEMAVAL te asesoramos desde el diseño hasta el mantenimiento. Escríbenos por WhatsApp y cotiza sin compromiso.
